Cuentos con Sabor a Mate /// El Collar Robado
Me encontraba yo, tranquilamente en mi casa, reposando, no por flojo, sino porque estaba enfermo, y a punto de tomarme mis medicinas me cuenta que el frasco con las pastillas de Placebín se me había acabado. También fue el momento en el que recibí la llamada de mi "amigo" D.M. No sé por qué le contesté, pero al fin y al cabo, lo hice. -¿Ahora qué quieres D.M? Dime que no están persiguiendo en el reino de Asdfg... Otra vez. -No, no, ¿cómo crees? Sólo hablé para ver como estabas. Me enteré por el Koobecaf que estabas enfermo. Ves, te dije que no era mala idea que sacaras una cuenta. -Sígues siendo mi único amigo... ¡Nadie acepta mis solicitudes! -Ah, es que las personas del reino de Asdfg, son bastantes quisquillosas, sólo te aceptan como amigo bajo ciertas condiciones, pero ya que estás enfermo, esas te las cuento luego. Mejor dime si necesitas algo. -De hecho, se acaba de ac...