Tarea Finita, Bergen, 28-31 de Enero

Algo que probablemente envidiarán muchos de mis amigos es que las tareas por acá suelen ser no obligatorias. Normalmente, el profesor avisa unos días antes cuáles son los ejercicios que se resolverán en una clase especial para ello y si ese día tú quieres pasar a resolver alguno, puedes hacerlo, y si no, no importa.

Lo otro es que además, los ejercicios son pocos, y no te cargan la mano. No puedo creer que aunque ayer tenía cuatro tareas, de las cuales sólo una era para entregar, hoy ya no tengo, y es genial sentirse libre. Por supuesto, ayer me puse santa desvelada que incluso uno de los profes de hoy dijo algo así como: "Bueno, para que ya no los moleste, aquí termino la clase." Y es que no era yo el único que tenía la carota de desvelado. 

Como sea, algo que también cambia, es que la mayoría de los exámenes son orales, y no sé si eso sea malo o bueno. Por un lado, la calificación se vuelve más subjetiva, así que después de todo, las tareas aunque no sean obligatorias, sea mejor hacerlas. Por el otro, no sé si mi inglés mejorará lo suficiente cuando llegue la hora del examen. Esperen, esos fueron dos lados malos. Mmm... creo que lo único bueno es que seguramente no durarán horas y horas.

Bueno, tareas fue lo que hice el domingo, el sábado sólo dormí, y hoy? Hoy conocí a mi buddy. La cruz roja tiene un programa "Buddy Bergen" para poner en contacto estudiantes del extranjero con estudiantes de la ciudad. Mi buddy, que resultó ser un gran tipo y muy amable, me dio un recorrido por la ciudad diciéndome los más importantes lugares, entiéndase bares, antros, cafés, cines, tiendas y demás. 

Ya incluso planeamos que el me enseñe más noruego y yo le enseñaré más español. Buen intercambio, no?

Anécdota:
Algo que digo muchísimo por acá es yeah. Lo uso para llenar espacios de silencio incómodos, para decir que estoy de acuerdo con algo, para expresar diversión, para empezar oraciones, en fin, lo uso más de lo que debería. La cosa es que empezó a mutar por un extraño yai de tanto repetirlo. Sin embargo, los noruegos no me oyen raro, pues su "sí" es "ya". 

Momentos incómodos:
-Cuanto tu profesor cambia de inglés a noruego en medio de la clase y no parece darse cuenta de que lo hizo.

Esta pequeña colina me recordó a Gunajuato, hasta tiene su templo al final.

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