Haré esto rápido con fines "documentativos". Entiéndase, mi tarea es celosa y no quiere que hoy le dedique mucho tiempo a este blog. Así que sólo dejo la foto de los avances:
Medio kilo menos que la vez pasada. Que bien, porque estos días han sido mortales.
Como les comentaba en una entrada pasada , hay un juego que nos hizo reir bastante a mí y a mis amigos en el último viaje a la playa. No tiene nombre oficial, pero la mejor aproximación que se me ocurre sería teléfono descompuesto en papel. La cosa empieza así: Todo mundo tiene una mitad de hoja de papel y escribe en ella una oración (sujeto, y predicado), luego pasa la hoja, a su derecha, y el siguiente dibuja algo que represente esa frase. Una vez hecho el dibujo, dobla el papel de manera que no se vea la frase inicial y vuelve a pasar la hoja. Al recibir la nueva hoja, que solo contiene un dibujo, se escribe una oración que describa ese dibujo. Luego se dobla el papel de manera que sólo se vea la nueva frase y ya no el dibujo. El siguiente ve la frase, pero no el dibujo anterior, y de nuevo trata de dibujar algo que describa la frase. Así se sigue, frase, oración, frase, oración, etc... hasta que se acaba la hoja, o es demasiado evidente que una hoja ya había pasado por t...
El viernes fui a patinar, y de ahora en adelante, mi deporte favorito es esquiar (y natación el segundo)! Es como deslizarse en un tobogán, pero parado, y mucho, mucho más rápido. Los esquíes tienen esta peculiaridad de que si te caes se deben de zafar de tus pies para que no te lastimes. Gracias a esto no me rompí la pierna unas 4 veces. Lo que pasó fue que después de estar en la colina de niños unas tres horas agarré confianza y me quise subir a la de los adultos. Grave error? Les ha pasado que después de pasar 2 horas en la cola de la montaña rusa ya no están seguros si se quieren subir o no? Pues me pasó algo así, sólo que a la hora de esquiar no hay cinturón de seguridad, y sí una gran ventisca que no te deja ver el final de la montaña además de que te vuela tu gorro (bye bye). Traté de empezar a bajar despacio, pero olvídenlo! Las bajadas hacen que agarres una velocidad espantosa en muy, muy poco tiempo. Lo siguiente que recordé, tenía mi cabeza llena de nieve...
No, no estoy maldiciendo a mi almohada ( aunque se lo merece, digo, es un simple cojín duro que le quité a una de las sillas de mi cuarto y es tan incómodo que tengo que poner otro cojín sólo para que quede inclinado y en la mañana no me duela la espalda o el cuello, de acuerdo, tal vez sí lo maldigo un poco, como sea, este paréntesis es muy largo (o debería ser estos paréntesis, porque siempre ponemos dos ( o no, ya me metí en otro! ( y otro ( y otro ( y otro ( y otro.... ....) ) ) ) ) ) ) Wow, no vuelvo a hacer pausas, me ciclé por un momento (gracias puntos suspensivos (oh no, está sucediendo de nuevo (auxilio! Vamos, yo puedo salir, sólo necesito dejar de anidar ideas) ya casi ) uno más! ) Uff, salí! Ok, ahora sí, qué decía? Aaaah, lo de puta. Resulta que así es como se dice la almohada en noruego... y eso provocó una situación donde no pude evitar carcajearme hoy en mi clase. Sólo imaginense a mi maestra preguntando donde yace la "puta" y a alguien respondiendo que...
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